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Así suena “Recuerdos”, el álbum debut de Nicki Nicole

La responsable de "Wapo Traketero" le da inicio a su carrera discográfica con un álbum cargado de pop, R&B y sonidos urbanos.

Con su ópera prima, Nicole Cucco -cuál es su verdadero nombre-, se consolida como una de las artistas revelación del 2019 y logra una bocanada de aire fresco gracias a la combinación de sonidos y elementos del trap, con tintes de soul y R&B.

 

El álbum cuenta con las colaboraciones y “bendiciones” de Duki y Cazzu, dos de los máximos referentes de este flamante movimiento argentino. “Nicki es lo más”, destacan al únisono ambos cuando se les pregunta por ella. En tiempos donde la velocidad del desarrollo de los artistas se ha acelerado de sobremanera, gracias al avance de la tecnología, la cantautora rosarina de 19 años, ya ha roto varios récords (entre ellos posicionar sus primeros cuatro singles de forma consecutiva dentro del Billboard Argentina Hot 100). Actualmente se ubica en los puestos 39°, 70°, 81° y 90°.

“Recuerdos”

Sería injusto encasillarla, porque gracias a una voz inconfundible -y a un flow y fraseo particular- hace que “Recuerdos” sea un disco que abre el juego hacia caminos hasta ahora inexplorados para el sonido urbano, emblema de la generación centennial.

“7 lunas”

El disco arranca con una canción mid tempo, con sintetizadores y teclados a cargo de su productor Mauro De Tommaso. Aquí muestra un flow un poco más acelerado al que nos dejó conocer en sus canciones previas. Construida sobre un beat pop con pausas y cambios de ritmo, chasquidos y voces que hacen de colchones hace que el track esté destinado a rotar en las radios.

“Cómo Dímelo”

El segundo track trae la primera de las colaboraciones, en este caso con Cazzu. “¿Cómo hago pa´quererte, pa´besarte? ¿Cómo hago pa´quedarme?”, se preguntan juntas, quienes compartieron escenario en los teatros Ópera donde “La Jefa” se presentó soldout durante tres noches. Con sus diferentes tonalidades de voz, se complementan nuevamente en un ritmo mid tempo más cercano al trap.

“Nos encontramos”

Aquí Nicki revela el resto de su identidad: la inclusión del saxo, con solo incluido, y una base de bajo y batería del mundo R&B -y no tan usual en lo urbano- amplían su paleta de colores y fluyen con naturalidad. “Otra vez me arriesgaré”, canta dándole vida a un posible leitmotiv en su carrera.

“Tras Vos”

Promediando el álbum aparece el dembow y el sabor latino sin abandonar su personalidad.“No importa lo que ocurrirá”, repite en combinación de voces filtradas. Otra chance de single.

 

“Diva”

En este track vuelve a abrir el abanico de recursos y presenta su canción más bailable y ochentosa. Con palmas y bombos en negras, se destaca la línea de bajo y un coqueteo con el pop anglo que supieron poner en los charts artistas como Dua Lipa o Zara Larsson. ¡Video alert!

“Shorty”

El trap más visible se hizo esperar hasta el track 6, no casualmente en un featuring con Duki. La fusión con “EL DUKO” genera un blend y textura más que interesante -y de a momentos arábiga- gracias a un beat donde las voces funcionan de manera rítmica. La colaboración funciona para ambos. Dan ganas de poner repeat.

“Recuerdos”

La canción que le da el título al disco, y recuerda la casa donde vivió en el barrio Echesortu de Rosario hasta los 13 años, tiene un sonido que ya se puede considerar característico de ella. “Tu mirada no me habla como al principio”, lamenta en una de sus mejores melodías sobre capas de teclados orquestales. Se destaca un beat moderno y clásico a la vez para lo que pareciera una balada que no lo es.

“Me Gusta”

Alegre y pegadiza. El piano “italo tecno”, que repiquetea y salta en un puñado de acordes, logra trasladarnos a principios de la década de los 90´s cuando Lisa Stansfield o Swing Out Sister marcaban la tendencia. “Me gusta que me quieran”, confiesa.

“Plegarias”

El cierre a cargo de Bizarrap en la producción resume su esencia. “Buscando el final, la historia de hoy yo te la cuento”. Con la voz y el ritmo como estandartes, ya sobre esta culminación se confirma la ausencia total del autotune, la saturación de graves y los gestos excesivos innecesarios. Así concluye, de forma tranquila y minimal. “A Dios le rezo”, eleva.